domingo, 1 de agosto de 2010

Someone decides to die

La vida a veces nos cuesta demasiado, sentimos como si cada día fuera una tortura, llena de sufrimientos, de problemas, de desgracias, de mala suerte, de obstáculos. Vivimos en una constante búsqueda de la felicidad, pero ni siquiera sabemos en qué consiste. Tratamos de acaparar la mayor atención posible, el mejor trabajo posible, la mejor pareja, los mejores amigos, la mejor familia. Aún así, nada nos satisface, queremos más, pero no sabemos cuánto más queremos, simplemente, queremos más.

Y así continua la búsqueda deseperada, un mejor sueldo, una casa mejor, un coche mejor, tener hijos, viajar..., son nuestras metas que sólo deseamos alcanzar y apenas podemos disfrutar. Entonces llega el día en que nada de eso es suficiente, en que te sientes completamente vacío, rodeado de gente pero sólo, con dinero pero pobre; pobre porque no has comprendido el valor de las cosas, el valor de aquello que no se puede comprar, el valor de la vida.

Ahora ya nada tiene sentido, todo da vueltas en un constante carrusel de rutinas, de pesadez, de tristeza, de soledad y de nostalgia. Nostalgia por todo aquello que de verdad queríamos hacer, por los sueños que creimos utopías y en los que desistimos, por la lucha de valores que considerastes inadecuados, atrevidos, incluso irreales.

Todo se viene a bajo, decaes, te deprimes, dejas de luchar, pierdes poco a poco todo aquello que tanto te costó conseguir, la pareja, la familia, los amigos, el trabajo..., y decides que la vida ya no merece la pena. Estas tan cansado de todo y de todos, estás tan aburrido, tan incompleto, tan falto te ilusiones y de sueños, porque hace tiempo que dejastes de soñar, que dejastes de sentir la vida con todos los sentidos.

Llega el día, alguien se acerca y te decide que sólo te quedan unas semanas de vida, que hagas lo que hagas vas a partir de este mundo...consideras un alivio a tu sufrimiento, respiras profundamente porque todo va a acabar. Es a partir de aquí cuando comienzas a pensar que no vale la pena tanto sacrificio por cosas sin valor, comienzas a no dar importancia a las cosas que antes consitituían toda tu vida.

Poco a poco vas descubriendo que es mejor vivir la vida sin preocupaciones y disfrutando cada momento, recuperas algunos de los sentidos que considerastes perdido, el sentido del tacto, el roce de alguien, la química de su cuerpo, los escalofríos...; el gusto, el sabor de algo nuevo, olvidar el amargo de la vida..

Un día sonríes de nuevo, y te preocupas porque sabes que ya no tienes tiempo; otro día alguien te dice lo increíble que eres, y no lo escuchas porque no quieres darle explicaciones; una mañana te despiertas con ganas de hacer algo diferente, pero no lo intentas por miedo a que te guste; una noche deseas pasarla en vela, sintiendo el susurro de la brisa y el frío de la oscuridad en tu piel, pero te duermes para evitar el deseo de repetirlo...

Así pasan los días, hasta que descubres que estás empezando a soñar de nuevo, que hay cosas que aún deseas hacer, que añoras a personas, que anhelas momentos en tu vida, pero..., ya no te queda tiempo, ¿o no?, ¿será tarde?.

Retas a la muerte y comienzas a disfrutar cada día, a hacer las cosas sin pensarlo dos veces, a intentarlo todo, si, al menos, a intentarlo. Cada amanecer se convierte en un regalo para ti, cada atardecer en un milagro, cada comida un placer, cada minuto de compañía eternidad, cada brisa del mar en tu aliento, cada beso y cada instante..., en tu vida.


Ahora párate y piensa que todos vamos a morir a algún día, que no necesitamos que alguien nos diga cuando para empezar a plantearnos disfrutarla, que no necesitamos caer en la nostalgia para recuperar nuestros.
Por eso ahora, debes vivir cada día como si fuera el último, agradecer cada amanecer, despedir cada atardecer con la sensación de haberlo dado todo.
Ahora, hay que disfrutar la vida con todos los sentidos y no apagar la vela que nos guía, sino sentir que aún le queda mucho tiempo encendida.

JHG

5 comentarios:

  1. Espero que la disfruten y me dejen sus comentarios, ha salido completamente de mi corazón

    ResponderEliminar
  2. Muy bonito Javi!!!! Todo lo que dices es cierto. Muchas veces no nos paramos a pensar en que algún día todo esto terminará y desperdiciamos el tiempo en tonterías que no valen para nada. La vida es el mayor regalo que nos han dado y hay que aprender a disfrutarla con todos los sentidos.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Guacy, me alegro que te gustara. Es que acabo de ver Veronika decides to die y me inspiró. La has visto? El libro es mejor pero la película tiene mucho sentido

    ResponderEliminar
  4. Hola Javi, está currado. Es muy bonito y me ha hecho pensar, porque normalmente siempre voy corriendo (tu lo sabes) y muchas veces antepongo el trabajo a otras cosas que son mucho más importantes. Te felicito

    ResponderEliminar
  5. oh Belén me alegra mucho que me dejes un comentario, no esperaba menos de tí. Espero algún día saber hacer más cositas, hacía dos años que no escribía nada...voy a intentar retomarlo. Gracias, besitos

    ResponderEliminar